La muerte anunciada del DNIe

Acabo de leer una noticia acerca de que el gobierno se ha gastado en los últimos años 300 millones de Euros en la implantación del DNIe. El DNIe lo utilizan en España un 3% de la población aproximadamente, lo que hace que haya sido un proyecto que ha fracasado estrepitosamente.

La mayoría de las iniciativas de Administración Electrónica, lideradas por la Agencia Tributaria y la Seguridad Social, han saltado la ley actual fomentada por el DNIE y encontrado mecanismos alternativos que den mayor usabilidad a los servicios y trámites entre las personas y las instituciones. Este coste, difícilmente calculable, se puede añadir a la misma inversión, que tienen como objetivo dotar de mecanismos de seguridad digital para la relación digital entre los ciudadanos y las administraciones.

Si mis cálculos no fallan, la conclusión es que nos hemos gastado 300 millones de euros para que lo utilicen 1,5 millones de personas en solamente una parte de las gestiones, porque para el resto ya se da servicio sin la necesidad de del DNIe.

Las lecciones aprendidas,  desde las que supongo se basaran para construir el ya denominado DNIe 3.0, son muchas pero tienen en común buscar un DNIe que se pueda usar con garantías, ya que la primera versión solo estaba enfocado a las garantías.

Olvidándonos por un momento de la poca eficacia de esta inversión, rompo una lanza a favor del DNIe. El hecho de tener un mecanismo único que identifique a las personas, también en el ámbito digital, donde la identificación genera problemas importantes entre la relación entre las personas, me parece algo muy interesante, sobre todo pensando en el futuro.

Cuando abordamos el proyecto Civitana tuvimos un análisis y debate previo sobre el uso del DNIe o implementar herramientas alternativas. A nuestro pesar, porque hubiera sido mucho más sencillo técnicamente, descartamos el DNIe casi de forma automática por tres razones fundamentalmente. La primera por las barreras en el uso por parte de la sociedad, que era nuestra principal preocupación. Solo un 3% tienen DNIe (no sabemos de este porcentaje quien realmente lo usa). Esto era la limitación más importante. A esto se suma la falta de usabilidad y por supuesto la poca adaptación que tiene para dispositivos móviles.

Vista nuestra decisión tomada en el pasado, fue arriesgada, pero el hecho de tener una plataforma, que identifica de forma segura a las personas y las permite firmar electrónicamente la participación, sin renunciar a hacerlo fácilmente desde cualquier dispositivo dígase fijo o móvil, creo que fue certera, no sin quebraderos de cabeza, pero muy acertada.

Queremos que sea seguro, identifique a las personas y haga íntegro y trazable la participación.

Después de algunos meses vemos como el futuro camina por estos pasos.

Referencia:http://es.finance.yahoo.com/blogs/finlaotracaradelamoneda/el-fracaso-del-dni-electr%C3%B3nico-que-impide-que-141527155.html

Advertisements